CP Cable Chile-China: qué hace y por qué preocupa
- “500 películas en un segundo”: la conexión con China que enciende alertas por seguridad nacional
La creciente influencia económica y tecnológica de Beijing en Latinoamérica ha encendido las alarmas en Washington, esto en medio del debate por el cable de fibra óptica submarino que uniría Chile con China. Con ello, Estados Unidos impuso restricciones de visa a tres funcionarios del gobierno y no descartó otras represalias, en un contexto de tensiones por cooperación tecnológica, protección de datos sensibles y seguridad nacional.
En este escenario, Alfonso Kaiser, profesor del Master of Engineering Management de la Universidad de los Andes (Uandes) y especialista en estrategias militares explicó qué implica contar con un cable submarino de fibra óptica que conecte directamente nuestro país con el gigante asiático. “Es tener una carretera gigantesca que pasa datos a altísima velocidad y de forma muy barata en comparación con el satélite. La única forma de transmitir datos a esa velocidad es a través de un medio físico, que es la fibra óptica”, señaló.
Cómo funciona el cable submarino Chile-China
Kaiser detalló que esta infraestructura crítica digital opera mediante un sistema de multiplexación (DWDS), que permite multiplicar por 80 la capacidad de cada fibra. Los cables modernos pueden alcanzar entre 80 y 100 terabits por segundo. “Estamos hablando de transmitir 500 películas en 4K por segundo. La biblioteca del Congreso de Estados Unidos se podría copiar en 1,6 segundos”, afirmó, destacando el volumen masivo de datos que puede circular por este proyecto de conectividad internacional.
Riesgos en seguridad de datos y geopolítica
El académico advirtió que la principal preocupación es el control y resguardo de la información en el marco del proyecto de fibra óptica con China. “No tengo claro el control de esos datos. Se exponen datos que compartimos en alianzas de seguridad con Estados Unidos a una potencia extranjera que es famosa por copiar, muchas veces a través de copias no autorizadas”, indicó. El riesgo —según explicó— involucra propiedad intelectual, secretos militares y datos personales.
Kaiser recordó el caso de la Unión Africana, donde —según se conoció en 2018— información almacenada en su edificio sede habría sido transmitida sin autorización durante años. “Cuando no tenemos reglas claras respecto del uso de la información, hay un peligro latente de fuga de información vital para nosotros y para nuestros aliados”, concluye.
